Hoy no me apetece ser políticamente correcto, creo que queda claro en el título. A primeros de mayo hice el examen para entrar en la Escuela Oficial de Idiomas (EOI). Aunque hacía 5 añitos que no daba nada de inglés, me debió salir bien porque me metieron a 3º directamente. Pensé: “De puta madre, apruebo 3º, me dan los 18 créditos de libre elección y me lo quito de encima para la carrera”.En septiembre tuve que hacer hora y media de cola hasta que me tocó la vez para pedir horario. Los horarios eran una puta mierda todos, pero al final escogí el que menos me jodía las tardes. Mi primer día en clase fue impactante, rodeado de niños/as de 17 y 18 años. Previo a esto, me había acercado el día de la matriculación a hacerla, pero resultó que no les valía un resguardo de matrícula en la universidad como justificante de que había cursado 2º de la ESO (¿?) o la EGB. Me dijeron que tenía 10 días para encontrar el Graduado escolar o documento equivalente.Total que hoy, a falta de 2 días para cumplir dicho plazo, me presenté con el puto palelito, tras rebuscar por media casa. Antes, y tal como decían las instrucciones, pagué las correspondientes tasas (70 euros) y me compré los dos libros para el curso (40 euros).Pues bien, hoy he sido informado, con el mayor desprecio y falta de amabilidad posible, que había perdido mi plaza por no matricularme ese día en que me dijeron que me faltaban papeles. Nadie allí me dijo: “matricúlate ahora y trae el papel dentro de x días”. Conclusión: he perdido los 40 euros de los libros, posiblemente los 70 de la matrícula, y he tenido que soportar a uno de estos funcionarios vagos hijos de puta que entran con cara de mala hostia al trabajo a pesar de vivir de cara al público. Y estoy harto.Estoy harto de esta mierda de sistema público español. Todas las empresas que se han privatizado, han mejorado sus servicios exponencialmente. No hay más que ver a Telefónica o Campsa. En el otro lado de la balanza tenemos la inefable RTVE, ente que acumula pérdidas y pérdidas gobierne quien gobierne. Es un jodido monstruo de tragar dinero de los españoles.Los funcionarios tienen alma de vagos, no tengo ninguna duda. La mayoria de personas de mi edad que conozco que dicen que quieren ser funcionarios, es porque quieren trabajar poco, tener mucho tiempo libre y un sueldo estable. Vamos, que lo que quieren es no currar y tener un dinero fijo a final de mes. Ese es el espíritu del funcionario. Ese ser que te detesta porque le has interrumpido mientras leía el Marca o charlaba con el de al lado sobre lo que le ha hecho el vecino del 5º. Ese ser que ni siquiera te saluda ni esboza una mueca cuando llegas a su ventanilla, aunque tu lo hagas sonriente y resplandeciente, en una vana esperanza de “caerle bien” a ver si así se apiada de tí y no te toca ir a la ventanilla del otro lado del pasillo a coger el impreso X25 que él no quiere doblarse para sacar de un cajón de su escritorio.Los funcionarios controlan nuestras vidas. Son ese gran obstáculo, esa enorme piedra, con la que de vez en cuando topamos. Nos miran con indiferencia, nuestros problemas les importan una mierda. Realmente no están ahí para atendernos aunque oficialmente les paguen por ello, sólamente nos “oyen”, no nos escuchan, no les importamos. Por eso yo abogo por su desaparición. Privatizaciones por favor. Quiero saber que ese hijo de puta que tengo delante, si voy a quejarme a su jefe porque me ha atendido como si fuera un montón de basura, tendrá su puesto de trabajo en peligro, en lugar de recibir una reprimenda del resto de sus compañeros si se esfuerza por hacer las cosas bien y rápido (caso verídico, la hermana de un amigo mio).
PD: Los sanitarios y los empleados de los juzgados también son funcionarios, ¿a que eso explica muchas cosas?PD2: Hubo una vez una funcionaria que trabajaba, hacia fotocopias en mi facultad a una velocidad endiablada. Ya no está, desapareció de la noche a la mañana, temo por su vida…
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